Necesidad vs. Elección (la alegoría de las zapatillas)

En los tiempos que corren, donde ciertas palabras han sido desvirtuadas en su profundidad y significado por el uso irresponsable de las mismas, por la ligereza en su empleo, por el abuso en su repetición y extensión, se hace muy difícil expresar realmente lo que uno siente y/o piensa- o al menos se complica bastante darle la dimensión que le corresponde. Esto es particularmente cierto al hablar de sentimientos, de nuestra relación con el otro, de lo que el otro significa para nosotros.

Cuán complicado es explicarle a alguien que uno lo elige a pesar de sus fallas y defectos (o tal vez por ellas), de las cicatrices e imperfecciones; que aún viendo sus cosas buenas y sus cosas malas, te quedás con esa persona por sobre todas las otras. Se complica explicar que no te estás engañando, que no ves ilusiones ni te autoengañás, que sabés a lo que te enfrentás, y aún así decidís seguir adelante. Es terriblemente difícil hacerle entender a una persona que la elegís, aún cuando muchas veces ni siquiera ellos se eligen a sí mismos; hacerles comprender que son tan especiales para uno que aunque no los necesitemos, los elegimos día a día. 

Y entonces encontré (creo) una forma simple de explicarle a casi cualquiera la diferencia entre necesitar a alguien, y elegirlo: usando la alegoría de las zapatillas. Qué pasa con este calzado? Es simple: uno no necesita zapatillas, en el sentido real de la palabra “necesitar”. Uno puede comer sin zapatillas, respirar, correr, ir, volver, etc. sin zapatillas. En resumen, uno no necesita zapatillas para vivir; puede hacerlo tranquilamente sin ellas. Peeero…. Es innegable que las zapatillas pueden mejorar nuestra resistencia al medio ambiente, nuestra estabilidad, la velocidad a la que caminamos o corremos;  nos protegen de lastimarnos, de las temperaturas extremas etc. En fin, las zapatillas nos potencian, nos permiten correr nuestros límites un poquito más allá. Podemos vivir sin zapatillas, pero con zapatillas la vida es mejor. Lo mismo se aplica con la gente que hace la diferencia en tu vida, aquella que no necesitás, pero sí elegís, esa gente que saca lo mejor de vos, que te activa, que te potencia. 

Y, al menos para mí, elegir es mucho más valioso, porque la necesidad es tirana, no da opciones, es un mandato que debe ser satisfecho (de ahí la frase “Para el hambre no hay pan duro”). En cambio la elección plantea justamente eso, una opción. Y que te elijan  por sobre tantas otras personas, definitivamente te hace sentir especial. 

Sol

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Acerca de Otra Rubia Tarada

Tengo veintitantos años (bueno, ahora ya entré en el terreno de los treinti...) y varias neurosis. Soy una inadaptada social que aún busca un lugar en este mundo, aunque estoy convencida que no lo tengo. Este viene a ser una versión 2.0 y pública de lo que alguna vez fue mi diario íntimo, en donde volcaré mis impresiones subjetivas del mundo y la gente que me rodea... Tal vez con la esperanza que alguien, algún día, entienda mi visión tan particular de nuestra existencia.
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Una respuesta a Necesidad vs. Elección (la alegoría de las zapatillas)

  1. Wido dijo:

    Gringa querida, no se si tu analogía de las zapatillas es 100% valida, si bien entiendo el punto.

    Pensalo de esta manera, cuantos pares de zapatillas tenes? y de zapatos? si elegir a otra persona es como elegir zapatillas, la monogamia estaría mal vista (aunq, quien te dice, no tendríamos un mundo mejor :P)

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