La teoría de la liana

No sé si esta teoría es aplicable a las personas por su forma de ser o por su edad, pero al menos la mayoría de los casos que he observado responden a este último patrón. En otras palabras, he visto cómo se cumple la teoría de la liana en gente más grande (llámese, post adolescentes). Y esto también obedece, a mi entender, a una razón.

Mi teoría es que, a medida que crecemos, nos vamos pareciendo un poco a ciertos animales selváticos (y no exactamente por la proliferación de vello en la espalda que los especímenes humanos del sexo masculino van desarrollando con el tiempo jajajaj). Cómo avanzan muchos animales en la selva? Colgándose de liana en liana. Y este traslado se hace, la mayor parte de las veces, de forma segura, esto es, no se suelta la liana que se deja sin haberse asegurado de la nueva. Alguna que otra vez se podrá dar el caso de hacer un salto de fe, volar suelto un rato y rogar agarrar la próxima liana, pero creo inclusive en estos casos los animales hacen un cálculo intuitivo y proceden cuando el porcentaje de error es mínimo (aunque, como diría Tusam, puede fallar). 

Con el paso del tiempo nos acostumbramos a nuestros pequeños comforts, a nuestras pequeñas victorias, y tal vez porque sabemos los que nos costaron, no las dejamos ir tan fácilmente. Es así como pensamos más de dos veces las grandes decisiones: cambiar de trabajo, dejar una relación, mudarse, etc. y esto es cada vez más cierto a medida que pasan los años. Tal vez de más joven uno no estaba del todo conforme con algo y simplemente lo dejaba. Hoy tal vez para generar ese movimiento se necesita algún tipo de estímulo externo que nos marque un contraste tan fuerte con la situación actual, que nos obligue a replanteárnosla. También es real que a medida que pasa el tiempo son más (en cantidad y calidad) las cosas que están en juego, con lo cual uno no toma tan a la ligera  ciertas determinaciones (hay hijos, hay un alquiler, hay derechos adquiridos, etc). 

La teoría de la liana habla de que llegado cierto punto de la vida los grandes cambios son motivados por la irrupción de un fenómeno externo perturbador del statu quo (una nueva liana más adelante), la posibilidad de concreción de ese salto (el hacerse con la nueva liana debiera poder ser posible), y la ganancia o mejora marginal que provocará el cambio de situación (que debe ser mayor al riesgo de perder lo que se tenía + lo que se deja atrás con el cambio).

Pero como toda regla, siempre tiene sus excepciones. Hay gente que necesita seguridades para moverse, una suerte de intercambio de figuritas. Hay otra que simplemente salta, y se arriesga a que queden vacíos en su vida. 

Pero sí creo es cierto que la edad te da más aplomo y reflexión respecto de ciertos temas. 

Sol

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Acerca de Otra Rubia Tarada

Tengo veintitantos años (bueno, ahora ya entré en el terreno de los treinti...) y varias neurosis. Soy una inadaptada social que aún busca un lugar en este mundo, aunque estoy convencida que no lo tengo. Este viene a ser una versión 2.0 y pública de lo que alguna vez fue mi diario íntimo, en donde volcaré mis impresiones subjetivas del mundo y la gente que me rodea... Tal vez con la esperanza que alguien, algún día, entienda mi visión tan particular de nuestra existencia.
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Una respuesta a La teoría de la liana

  1. q! dijo:

    yo cambio de laburo cada 2 x 3…
    y, no se si este año se rompe la racha, pero ya hace 5 años que me vengo mudando 1 vez por año… 🙂

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