Hasta dónde…?

Está claro que los seres humanos comos todos diferentes, y que no encajamos entre nosotros como piezas de rompecabezas. Que las relaciones hay que trabajarlas y cultivarlas, que es una permanente negociación, un tira y afloje, un ceder y tomar constante. Es claro que rara vez se encuentran sin roces los deseos y necesidades de uno con los del otro.

A cambio de ceder, de adaptarnos, de interactuar, tenemos la gratificación de la compañía y apoyo del otro, el placer de su presencia en nuestra vida. Pero qué pasa cuando tenemos que empezar a ceder cosas que nos son esenciales? A negociar con nuestros más básicos principios? A hacer cosas que van directamente en contra de lo que somos, lo que pensamos, lo que creemos, lo que sentimos?

Hay varias cosas para analizar; en primera instancia, si tenemos que dejar de ser nosotros para estar con el otro… hasta qué punto el otro quiere estar con nosotros? Es decir, si yo soy a lunares, y el otro me critica los lunares, y me pide que tenga más rayas, hasta el punto de que casi soy toda rayada, no es esto en realidad pedirme que sea algo que el otro quiere, pero que no es lo que yo soy? No es negar la unicidad de la persona, no es pedirle que no sea? Si para que el otro esté, para tenerlo en mi vida, tengo que resignar quién soy, entonces esa relación, a mi entender, ya no tiene mucho sentido.

En segunda instancia, hasta qué punto debe cederse? Creo que es aproximadamente hasta el momento en que dejamos de sentirnos “nosotros” con lo que estamos haciendo. Hasta qué punto uno debe permitir que el otro invada nuestro terreno, o lleve a cabo acciones que no creemos correctas, pero que aceptamos en pos de la interacción? Y acá el punto por ahí es más claro: se aguanta hasta que duele. Creo que ese es el punto de quiebre de cualquier relación… el dolor.

Cuando estar con el otro es más doloroso que estar sin él, cuando la relación funciona sólo a base de muchísimo esfuerzo (casi de forma artificial), creo es hora de retirarse. Porque no hay estoicismo en quedarse a sufrir por algo que no nos hace bien.

La vida es muy corta y ya de por sí te da varios reveses, como para encima elegir el sufrimiento como camino.

Sole

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Acerca de Otra Rubia Tarada

Tengo veintitantos años (bueno, ahora ya entré en el terreno de los treinti...) y varias neurosis. Soy una inadaptada social que aún busca un lugar en este mundo, aunque estoy convencida que no lo tengo. Este viene a ser una versión 2.0 y pública de lo que alguna vez fue mi diario íntimo, en donde volcaré mis impresiones subjetivas del mundo y la gente que me rodea... Tal vez con la esperanza que alguien, algún día, entienda mi visión tan particular de nuestra existencia.
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Una respuesta a Hasta dónde…?

  1. Juanjo dijo:

    Muy bueno sole. Creo que no se puede tener una relación con alguien a largo plazo, a menos que se compartan los principios. si uno comparte los principios, se puede pensar distinto, te pueden gustar otras cosas, pero al ser los principios los mismos los choques van a ser superfluos.
    Por eso me parece mas importante la manera de pensar de una persona, que la parte superficial.
    uno no tiene que cambiar por el otro. uno tiene que ver si la interrelación con la otra persona sirve de estimulo para mejorar uno, pero nunca cambiar nuestra esencia.
    besos

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