De civilización y barbarie

Leyendo un poco filosofía antigua (griega y oriental, mayormente) me he dado cuenta hay como dos conceptos antagónicos entre los cuales el ser humano se ha debatido desde los albores de la humanidad: por un lado la civilización como meta superior; por otro lado la armonía con el entorno como medio de realización. En qué son antagónicos? En que uno exacerba nuestro animal interior, mientras que el otro quiere ponerle traje y monóculo.

Por un lado está la tesitura que, siendo el hombre el único animal dotado de raciocinio, debería diferenciarse de éstos a través de la civilización que implica, en definitiva, un montón de reglas consensuadas respecto de lo que está bien y lo que está mal, que restringen el accionar “natural” o impulsivo de las personas. Buscan que la sociedad humana se diferencie de la ley de la selva, de la supervivencia del más apto. Esto implica un esfuerzo, y la incomodidad  de tener que caber en un molde predeterminado. 

Por el otro lado hay filosofías que plantean que los males del hombre devienen de su separación del mundo natural, de ir contra el flujo ordinario del Universo; que el hombre destruye el planeta y envenena su alma por estar desconectado de su entorno y de sí mismo. Y llaman a hacerse carne de la situación, de dejarse llevar por la sucesión de hechos, de no chocar permanentemente con todo. En definitiva, llaman a escuchar más al instinto, que es nuestra brújula incorporada para saber cómo reaccionar.  Y si analizamos el reino animal, notaremos que tiene mucho más equilibrio que el mundo humano, y que las cosas funcionan como deberían funcionar. 

Haciendo un análisis netamente personal, debo decir que, al menos yo, siento mucho este conflicto: por un lado creo que debemos aspirar a una instancia superior, de compasión y entendimiento, de civilización y lógica, pero por el otro lado también creo que deberíamos parecernos más a los animales, en el sentido que viven en armonía con su entorno y tienen naturalmente un sistema de eficientización poblacional y de recursos. En el reino animal no hay ineficiencias, pues el mismo sistema se encarga de buscar siempre el equilibrio. 

Tal vez la respuesta se encuentra en el siempre escurridizo punto intermedio: quizá deberíamos ser más animales en el sentido de tomar el curso de la vida y los acontecimientos como algo más natural, dejando que cada uno haga su camino (no salvando sistemáticamente a todo el mundo), pero aspirando a una instancia superior, no moral, sino de equilibrio y justicia. Tal vez algún día evolucionemos hasta ser animales pensantes: naturalmente ligados unos a otros y al entorno, en paz y armonía, sólo que plenamente conscientes de ello.

 Sole

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Acerca de Otra Rubia Tarada

Tengo veintitantos años (bueno, ahora ya entré en el terreno de los treinti...) y varias neurosis. Soy una inadaptada social que aún busca un lugar en este mundo, aunque estoy convencida que no lo tengo. Este viene a ser una versión 2.0 y pública de lo que alguna vez fue mi diario íntimo, en donde volcaré mis impresiones subjetivas del mundo y la gente que me rodea... Tal vez con la esperanza que alguien, algún día, entienda mi visión tan particular de nuestra existencia.
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