Obediencia debida y estupidez final

Trabajo en Comercio Exterior, y dentro del rubro hay una clase de gente que son algo así como dioses en la tierra: los traders. Los traders (o comerciales) son vendedores exageradamente bien pagos que creen que son el único motor de la compañía. Sus egos sólo se equiparan con sus sueldos y su soberbia.

Una de las mayores luchas contra ellos es explicarles la realidad… Lo que es posible y lo que no es posible. Con tal de vender prometen el oro y el moro, y los que venimos más abajo en la cadena de ejecución nos las vemos negras para poder cumplir con los requerimientos contractuales. Si alguien les pidiera que le vendan un elefante rosa en un container, si el margen de ganancia es interesante, les puedo asegurar que lo hacen. Total, el problema de conseguir dicho animal y lograr meterlo en el container es de Ejecución, y posteriormente de Documentos. Ellos vendieron y luego se olvidan del tema.

Hoy sucedió algo que me crispó los nervios: el trader vino a pedir una tremenda boludez y el tipo de Documentos le dijo que sí. Cuando lo increpé diciéndole “Esto no puede ni debe hacerse, va a traer demasiados problemas, cuando no consecuencias legales” me responde “Si el trader me lo pide, yo lo hago”. No, nene, no entendiste nada. El que pone el gancho sos vos. El que queda pegado sos vos. Y si caés en un quilombo, no importa cuánto respaldo de arriba o del trader tengas, la responsabilidad sigue siendo tuya.

Tal vez en el campo de batalla, en épocas de guerra, el tema de no cuestionar órdenes de superiores sea vital. Pero en la vida ordinaria, si no ponés un poco de seso y criterio a la cadena de mando, es tu culo el que queda en la línea de fuego.

Sole

Acerca de Otra Rubia Tarada

Tengo veintitantos años (bueno, ahora ya entré en el terreno de los treinti...) y varias neurosis. Soy una inadaptada social que aún busca un lugar en este mundo, aunque estoy convencida que no lo tengo. Este viene a ser una versión 2.0 y pública de lo que alguna vez fue mi diario íntimo, en donde volcaré mis impresiones subjetivas del mundo y la gente que me rodea... Tal vez con la esperanza que alguien, algún día, entienda mi visión tan particular de nuestra existencia.
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Una respuesta a Obediencia debida y estupidez final

  1. alberto madero dijo:

    Mi querida Hija:
    A veces lamento haber tramitido la genética “intangible” del ser (…la herencia…), el mundo en mi concepto, no puede vivirse sin ideales, pero sin la realidad tampoco, en nuestra “fìsica”, los pies en la tierra, el cerebro en el cielo, el mundo actual y “real” tiene un “fin” diametralmente opuesto al ser, es únicamente “tener” y de ello “valer”. Los Sres vendedores aludidos u otros, como el “marketing” tienen idéntica finalidad y por ello, carecen de límites, no importa el medio, solo el fin, te recuerdo el caso de tu Mamá (que por carácter simplemente transitivo a mi condición de letrado, pasa a ser mi problema) a quien, obrando correctamente, adquiere un auto que luego la concesionaria financia por otra entidad y condiciones distintas de las pactadas por escrito y luego, juegan al gran bonetón ¿yo señor? no señor.-
    Te enfrentarás cada minuto y día de tu vida con el dilema shakespeariano ¿ser o no ser? el equilibrio entre el cielo y la tierra, no es camino fácil, pero la opción es aún mas dificil, cuando te pasas aquel tiempo, tratando de “cubrir” la ausencia del ser, de allí la voracidad por consumir lo que fuere, pues siempre es en el exterior, en el otro, en la cosa, es donde “encontramos el disfraz” que nos permite seguir simulando, lo que los otros quieren. Buscamos parecer no ser.-
    De todos modos, no podrías ser de otro modo, en tu ser está impresa la búsqueda del ser de cada cosa (lo que debe ser) solo ruego que Dios te ampare y puedas arrimar a tu afán y espíritu un poco de serenidad, pues el camino ríspido solo lleva a derrapes o arrojar piedras al vecino que muchas veces es meramente circunstancial e intrascendente.-
    Te quiero muchísimo, te extraño otro y me alegra de no tenerte siempre, pues nos mataríamos en eternas diatribas sobre el mundo. un besooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

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