Recuerdos #8

Corría el año 2002, después de la gran crisis económica que dejó en la calle a mucha gente. Por esa época, quien tenía un auto se las rebuscaba como remisero: en Córdoba, hasta no hace mucho, los remises eran autos comunes (hoy son enteramente verde loro), y se los podía tomar en la calle (hoy sólo pueden ser llamados por teléfono).

Yo estaba en el segundo año de la facultad, y mucho no salía porque estudiaba y trabajaba, y no me daba ni el tiempo ni el cuero. Pero en una época supimos con Natacha (compañera de carrera por aquel entonces) frecuentar el pub Cuernavaca, sito en pleno centro de la ciudad.

Un día de semana quedamos en ir al pub a tomar algo, y como Natacha vivía cerca de la casa de mi padre, me fui allá para tomarnos un trasporte juntas. La cuestión es que me pasa a buscar y rumbeamos para una avenida que está cerca, donde el mayor flujo de vehículos prometía que encontráramos un remis antes. La cuestión fue que veníamos muy enfrascadas en una conversación de chicos y bueyes perdidos cuando paramos un auto. Subimos, dimos las coordenadas de destino, y el conductor nos miró un poco sorprendido, pero le resté importancia al hecho.

Pasamos todo el viaje dándole duro y parejo a la lengua, cuando llegamos al centro. Quiero pagar y el chofer no tenía cambio, así que me bajé a buscar en un kiosco cercano. Cuando vuelvo al auto Natacha me miraba un poco perpleja… Voy a pagar y el conductor me dice “Ustedes saben que no soy un remis, no?”, a lo que contesto con la mayor naturalidad del mundo “Sí, ya sabía”. La verdad es que no sabía… me había llamado la atención que el chofer usara una camisa celeste con charreteras, pero no le di mayor importancia. La cuestión es que este hombre nos cuenta que era policía, que acababa de salir de su turno, y que pensó que íbamos para su mismo lado, y por eso paró para darnos un aventón. Por eso fue su cara de sorpresa cuando nosotros le indicamos que íbamos para el otro lado…  Y aún así puso la mejor onda y nos llevó. Cuando nos bajamos nos dijo que tuviéramos cuidado, no vaya a ser que la próxima nos subiéramos a un no-remis con menos honestidad…..

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Acerca de Otra Rubia Tarada

Tengo veintitantos años (bueno, ahora ya entré en el terreno de los treinti...) y varias neurosis. Soy una inadaptada social que aún busca un lugar en este mundo, aunque estoy convencida que no lo tengo. Este viene a ser una versión 2.0 y pública de lo que alguna vez fue mi diario íntimo, en donde volcaré mis impresiones subjetivas del mundo y la gente que me rodea... Tal vez con la esperanza que alguien, algún día, entienda mi visión tan particular de nuestra existencia.
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