El interés se demuestra

Me mata la gente que reclama lo que no hace. Hay una cuestión real: de mi casa a la casa de X hay la misma distancia que desde la casa de X a mi casa. La extensión del número de teléfono de cualquiera es exactamente la misma que el mío. Y aún así mucha gente vive reclamando que uno no la llama, no la visita, no le escribe, no le, no le… Y ellos la mayor parte de las veces tampoco son capaces de levantar el tubo, de tomarse un colectivo o de mandar un mail.

A veces no sé si es una cuestión de egocentrismo, de vagancia o cuál es la razón de este comportamiento. Si realmente quiero ver a alguien y pasa el tiempo y esa persona no me contacta, llamo yo, mando señal de humo o paloma mensajera o lo que sea. Si pasa el tiempo y no me llaman, no presumo que es porque no me quieren contactar, ni pienso que es porque tienen un problema conmigo; intento siempre ser lo menos retorcida posible, ponerme en el lugar del otro, sabiendo que muchas veces las circunstancias te atropellan y el tiempo se te hace trizas en las manos. Tiendo a pensar que la razón por la cual la gente no se contacta es simplemente por cuelgue o falta de tiempo. Entonces, cuando puedo y en la medida de mis posibilidades, contacto yo. Mucha gente lleva como una cuenta corriente con el resto: “Yo llamé dos veces y el otro ninguna, así que no vuelvo a llamar hasta que me llame”.

Y la cuestión, si hay interés y sentimiento por el otro, debería ser más suave, más desestructurada, menos calculadora. Uno debería llamar cuando lo siente, cuando así lo quiere, independientemente de lo que hace el otro. Cantidad no es calidad… La reciprocidad no debería ser una cuestión de igualar cuentas… es algo que nos debe nacer, que se siente, y que cuando se lo fuerza, como todo lo rígido, se rompe.

Sole

Acerca de Otra Rubia Tarada

Tengo veintitantos años (bueno, ahora ya entré en el terreno de los treinti...) y varias neurosis. Soy una inadaptada social que aún busca un lugar en este mundo, aunque estoy convencida que no lo tengo. Este viene a ser una versión 2.0 y pública de lo que alguna vez fue mi diario íntimo, en donde volcaré mis impresiones subjetivas del mundo y la gente que me rodea... Tal vez con la esperanza que alguien, algún día, entienda mi visión tan particular de nuestra existencia.
Esta entrada fue publicada en Gente detestable, I hate the world today y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s